Psicologia perinatal | Familias con bebes

PSICOLOGÍA PERINATAL

Familias con bebés

La primera infancia es una etapa fundamental en la vida de una persona. Es un periodo de cambios constantes, rápido crecimiento y desarrollo. La crianza de los hijos implica una variedad de situaciones, acciones y emociones diarias que la mayoría de las veces son gratificantes, pero que en otras tantas no siempre son tan hermosas como los padres habían soñado.

El desarrollo del apego al bebé puede llevar tiempo, no siempre es fácil crear un vinculo con un bebé, especialmente si el bebé y los padres tienen que estar separados por tiempo, si la madre o el padre está deprimido o tiene ansiedad, o si por alguna razón el bebé es más difícil de cuidar y calmar de lo habitual.

 

cita telefonica

¿Quieres una cita?

+34 660 292 424

Puedes llamarnos o escribir un email. ¡Estaremos encantadas de atenderte!

¿Prefieres que te llamemos?

whatsapp

¿Quieres una cita?

+34 660 292 424

Puedes llamarnos o escribir un email. ¡Estaremos encantadas de atenderte!

¿Prefieres que te llamemos?

Es normal que en estas circunstancias, a los padres que acompañan a su hijo en sus primeros años les surjan muchas dudas y preguntas:
Psicologia perinatal | Cuadro familias con bebes

¿Es normal que tenga síntomas de ansiedad y depresión?

¿Qué tipo de madre o padre soy?

¿Qué padre me gustaría ser para mi hijo?

¿El niño tiene un desarrollo adecuado?

¿Está sano?

¿Es normal que justo ahora afloren recuerdos de eventos desagradables de mi pasado?

¿Recibe el niño una buena atención si estoy cansado/a?

¿Por qué el bebé come mal, llora, está inquieto o no duerme?

¿Son normales los sentimientos negativos hacia el bebé que tengo?

¿Por qué el bebé
no toma contacto o
no responde?

Algunas veces para dar una buena respuesta en estas situaciones es necesario recibir ayuda y pautas concretas de actuación.

El bebé se desarrolla en la interacción con los padres

Los primeros años de la vida de una persona es una etapa fundamental, en la que se crea la base para un buen crecimiento y desarrollo posterior.

En parte, esto ocurre a nivel cerebral. Los primeros años son el momento más intenso para el desarrollo del cerebro y las experiencias repetitivas contribuyen a dar forma a las estructuras funcionales del cerebro.

El bebé necesita un cuidador con quien establecer una relación emocional segura, constante, previsible y duradera. Se habla de la interacción temprana y la importancia de ella.

La interacción temprana significa todo lo que un niño y un padre experimentan y hacen juntos en los primeros años. Cuando un bebé desarrolla una experiencia de seguridad y confianza básica en las interacciones tempranas, se refleja en las relaciones interpersonales posteriores y crea una base para el desarrollo de una buena autoestima, autoimagen y empatía. El niño tiene la capacidad de explorar y conquistar su entorno: jugar, crear y aprender algo nuevo. También aprende a regular emociones y buscar y recibir atención cuando lo necesita.

En una interacción suficientemente buena, un padre es sensible a las señales y comunicaciones de su hijo. Generalmente el padre interpreta estas señales correctamente y responde de manera previsible y consistente. Entonces, el bebé construirá una imagen de sí mismo: soy bueno, mis necesidades son importantes, tengo alegría, el mundo es un lugar bueno, seguro e interesante. Los padres se comunican a través de su mirada, su tacto y su voz; trasmiten a su hijo que es especial, maravilloso y querido.       

El padre influye en el niño y el niño al padre. Los padres se esfuerzan por comprender los estados emocionales del bebé y compartirlos con él, ayudando al bebé a identificar sus sentimientos y necesidades. Con la ayuda del padre, el bebé puede aliviar y tolerar su malestar, así como compartir y aumentar su bienestar.

No hay que tener miedo a los malentendidos o a los momentos difíciles; no destrozan el placer de estar juntos. Ningún padre o relación humana es perfecta. Sin embargo, si las necesidades de un niño se descuidan constantemente y éste experimenta desilusiones con demasiada frecuencia, será difícil para él confiar en la vida o en sí mismo. El bebé se sentirá solo, abandonado e inseguro.

La relación de afecto entre el bebé y el padre se forma y se fortalece en las rutinas del día a día. En una situación favorable, se desarrolla un vinculo seguro entre el bebé y el cuidador. El bebé siente que el padre está disponible para él, que le ayudará y reconfortará cuando sea necesario.

Doctora, Psicóloga, Psiquiatra, Terapeuta, Tuulikki Trias

Que hacemos en Lapsi

En el Centro LAPSI pensamos juntos sobre estos temas. Se evaluará la necesidad de tratamiento y se elaborará un plan de intervención. La primera visita se realiza en la consulta, y las posteriores pueden ser presenciales en la consulta, online o visitas domiciliarias.

Con pequeñas intervenciones y consejos concretos, se pueden lograr avances importantes en la interacción entre el bebé y la madre/padre. Una visita puede ser suficiente, sin embargo, a veces es necesario una psicoterapia individual, centrada en parentalidad o psicoterapia de interacción temprana.

Doctora, Psicóloga, Psiquiatra, Terapeuta, Tuulikki Trias